El masaje de manos, la clave para un contacto auténtico.
El contacto físico cariñoso y el contacto personal hacen que la gente empiece a hablar de lo que realmente importa.
«La primera vez le hice el masaje de manos en su casa y la segunda vez en el centro comunitario más cercano. Fue una buena decisión, porque así pudo participar en dos actividades: como miembro de un grupo de conversación y como compañera de idiomas para los recién llegados».
¿Te gustaría establecer una conexión a través del masaje de manos, de una forma accesible pero significativa?
Las 4 ventajas que se notan al instante de un masaje de manos
Reducción del estrés
Conexión directa
Satisfacer el deseo de piel
Músculos y articulaciones flexibles
En los últimos años se ha constatado que muchas personas se sienten solas, pero les cuesta hablar de ello. A los familiares y a los profesionales de la asistencia también les resulta difícil abordar este tema. El masaje de manos permite llegar hasta el hogar de aquellas personas que no pueden o no se atreven a acudir a las actividades.
Las personas que se sienten solas durante un periodo prolongado se benefician enormemente de: un contacto accesible y personal, el fomento de la confianza, la producción de oxitocina (la hormona de la felicidad), el contacto físico cariñoso y suave, la relajación y las conversaciones (motivadoras) sobre lo que realmente importa.
El masaje manual es mucho más que un simple masaje. Es una forma de conectar con los demás, ya que el contacto físico da pie a conversaciones enriquecedoras. Las personas se sienten escuchadas, valoradas y queridas. ¡Los masajistas manuales descubren un sinfín de deseos y necesidades reales!
En varios municipios se está llevando a cabo el proyecto «Masaje de manos, en relación con la soledad» para llegar a colectivos vulnerables. Estos vecinos son identificados, entre otras vías, a través de una colaboración con el equipo de barrio, del que forman parte auxiliares de consulta de medicina general, enfermería comunitaria, asistencia a domicilio y organizaciones de voluntariado.
Aquí tienes un ejercicio para empezar:
El masaje de manos consta de 16 pasos. Ahora puedes conocer uno de ellos:
Ratones de mano
Masajeamos las palmas de las manos con las suaves yemas de los pulgares. Coloca las manos relajadas sobre la muñeca y masajea en dirección al corazón.
En la palma de la mano hay cinco puntos de presión: tres pequeños debajo de los dedos y dos grandes: el del meñique y el del pulgar. Los masajeamos, de forma lenta pero firme, con un movimiento de pulgar sobre pulgar.
Para mantener el orden correcto, utilizamos un reloj analógico, que tú observas desde tu lado.
Empieza por los ratones pequeños. Primero el de la esquina inferior derecha (17:00 h), luego el del centro (18:00 h) y, por último, el de la esquina inferior izquierda (19:00 h).
¿Te cuesta verlas? Dobla los dedos hacia la muñeca para que se vean. Masajea solo esta pequeña zona.
A continuación, los músculos grandes de la mano. Masajea los músculos del meñique y del pulgar hasta eliminar hasta la última gota de grasa.
1.ª hora grande: de las 21:00 a las 00:00 horas
2.ª manecilla grande: de las 00:00 a las 03:00 horas
Ojalá mi masaje de manos llegue a mucha gente. ¡Porque se lo merecen!
~Marion Hofstra - van den Boogaard
Cómo surgió este proyecto
Marion Hofstra - van den Boogaard desarrolló, como muestra de gratitud por el cariñoso trato recibido durante su tratamiento contra el cáncer, un masaje de manos relajante sin contraindicaciones. Mucho tiempo después de su ingreso en el hospital, el personal sanitario, los voluntarios y los visitantes pudieron seguir disfrutando del efecto relajante y de conexión que proporcionaba su masaje de manos. En 2014 empecé a formarme en masaje de manos con Marion y, poco después, me preguntó si quería continuar con su labor. Con ambas manos y el corazón lleno de gratitud, acepté esta misión vital que ella me había confiado y, desde entonces, difundo sus conocimientos con gran entusiasmo.
¿Cómo utilizarías el masaje de manos?
Lo que hace que el proyecto de masajes de manos sea tan interesante es que cada cliente le da su propio toque personal. Piensa, por ejemplo, en un hospital, donde se da un masaje a los pacientes para prepararlos para una operación que les genera nerviosismo. Una residencia de ancianos que se centra en la experiencia sensorial y la combina con musicoterapia. O en combinación con un delicioso trozo de tarta para acompañar el café, para rendir homenaje al cuidador familiar o como intervención social.